Destapar la felicidad

Coca-Cola sigue haciendo anuncios geniales. Su producto es tan reconocido que pueden permitirse el lujo de asociarlo con escenas cotidianas sin necesidad de mayor explicación. Realmente increíble.

Salir de la nube negra

En la sección Managing in a Downturn en FT.com, hay colgados dos entrevistas muy interesantes a Theo Paphitis y a Archie Norman en donde dan su opinión sobre la crisis y como gestionarla. No puedo estar más de acuerdo con ellos.

Es normal que en una crisis como la actual, igual que en todas las crisis, haya gente que lo pase mal al perder sus trabajos, al tener que vivir con la presión de si podrán pagar sus deudas o tener que decir a los trabajadores que no hace falta que vuelvan a trabajar. Los damnificados por la crisis pensarán que no han sido ellos quienes la han provocado, y seguramente tengan razón, pero ni este hecho ni todas las malas noticias y visiones pesimistas que vienen de los medios de comunicación deberían hacernos caer en una tendencia derrotista que no lleva a ninguna parte sino a hacer la bola de pesimistas más grande y poderosa.

Para salir de la crisis todos los individuos y organizaciones tenemos que aportar algo, sacrificar algo y ayudar a remodelar instituciones y cambiar comportamientos que han sido negativos para la sociedad en su conjunto. Pero como dice Paphitis, sin crisis, sin destrucción no puede haber reorganización y creación de nuevas organizaciones mejores que las anteriores. La crisis es dolorosa pero al mismo tiempo genera oportunidades para quien se mantiene al tanto y afronta las adversidades de forma positiva. Los primeros cinco minutos después de recibir una mala noticia pueden ser de queja y pesar, pero los que siguen tienen que ser de replanteamiento y búsqueda de nuevas oportunidades.

Los últimos seis o siete años han sido muy buenos económicamente hablando para la mayoría de países, empresas y, por extensión, ciudadanos, pero seguramente han sido producto de multitud de condiciones que no se volverán a dar en mucho tiempo. Así que creo que es mejor asumir que las cosas han cambiado, aplicar el tratamiento doloroso que necesite cada organización (ya sean empresas, reguladores o familias) y empezar a trabajar en la búsqueda de nuevas oportunidades que nos permitan salir de esta nube negra en que mucha gente se empeña en que estamos metido.

Humildad, franqueza, pasión, flexibilidad y trabajo duro es lo que hace falta ahora. El tiempo de quejarse, de buscar culpas y de ser pesimista ya pasó.

Divagaciones matinales

Acabo de desayunar con un compañero de residencia y hemos estado comentando, como muchas otras veces, las bondades y, sobretodo, los defectos del sistema en el que vivimos y de la sociedad actual. Él se crió en un país donde capitalismo y mercado no son palabras que tengan una connotación positiva, y tiende a opinar que introducir un poco de conciencia social frente el individualismo rampante que domina nuestra el primer mundo mejoraría la situación en que nos encontramos. En ocasiones no coincidimos en nuestras ideas, pero la verdad es que la mayoría de veces llegamos a un entendimiento.

Hoy hemos hablado de la pérdida de capital social en las sociedades del primer mundo, de la vergüenza y sentimiento de culpa que debería provocar en el mundo desarrolado el hecho de que haya gente que se muera de hambre en muchos rincones del planeta y de posibles soluciones a estos problemas, entre otras cosas.

Finalmente, cuando hemos dejado la conversación para otro rato, me he ido a la habitación y me he conectado a internet para repasar los periódicos del día. Rápidamente una noticia en elpais.com me ha llamado la atención por su conexión con lo que había hablado con mi amigo hacía quince minutos: la producción de cereales se reduce debido a la reducción de su precio en el mercado y al aumento del precio de los fertilizantes utilizados en su cultivo.

Desde el punto de vista puramente económico que pueda tener un ciudadano de un mundo desarrollado el artículo tiene una lógica aplastante: en el mercado los precios de los cereales han subido y al mismo tiempo los costes de producción también lo han hecho, por lo que la producción ha dejado de ser rentable. Más claro, agua.

Ahora bien, si tenemos en cuenta al mundo (ya que defendemos las bondades de la globalización) y sacamos del fondo de nuestra ocupada concienca  la moralidad y la solidaridad para con los más débiles que se nos supone, no podemos estar de ningún modo satisfechos con la forma en que el sistema económico asigna los recursos. No es normal que hoy mismo se vayan a morir cientos de personas debido a que no tienen nada para comer y mientras se reduzca la producción mundial de cereales debido al precio de los fertilizantes.

¿Y si fuera más importante solucionar éste tipo de problemas antes que gastar miles de millones de dólares, libras y euros en rescatar a ricos banqueros y propietarios de capital que se han disparado ellos mismos en el pie al introducir en el mercado sofisticados productos financieros claramente alejados de la economía real?

Breaking brick walls

Hoy, después de mucho tiempo con el archivo descargado en mi ordenador, he visto el video de la última conferencia dada por Randy Pausch. Realmente digno de ver.

Al profesor le quedan pocos meses de vida debido a un cáncer de pancreas y decide dar una última clase en la que resume su filosofia de vida. Recomiendo a todo el mundo que lo vea, es bastante impresionante el modo en que afronta su destino y hay varias lecciones que aprender.

El video y su transcripción se pueden descargar en http://download.srv.cs.cmu.edu/~pausch/

Para todo lo demás…

Zapatillas de deporte: 60 €

Chandal: 40 €

Guantes: 8 €

Camiseta: 10 €

Correr por West Sands al lado del mar mientras está nevando: no tiene precio

Viatges

Aquests darrers dies he tingut la oportunitat de descobrir uns rincons bastant desconeguts fins ara per mi i que valen molt la pena.

Viena, Praga i Budapest: Arquitectura impresionant, segles d’història contada amb edificis i monuments, mescla de cultures, capitalisme incipient amb records del comunisme encara proper a Praga i Budapest.

Edinburgh i Stirling: bellesa natural i salvatge, clima escocès 100%, història de l’evolució d’Escòcia com a país al llarg dels segles.

¿Quien cogerá el relevo de la construcción y el turismo?

Comentaba el economista Joseph Stiglitz en una entrevista en ft.com sobre el credit crunch que la economía estadounidense en los últimos cinco años ha crecido gracias a un gran nivel de consumo espoloneado por la burbuja inmobiliaria, y que la solución de la crisis en el largo plazo y la vuelta a una economía saneada vendrá determinada por si el país es capaz de sustituir estas actividades por otras.

Desde mi punto de vista España se enfrenta al mismo problema pero con el agravante de tener una economía mucho más rígida que la norteamericana y con un ejecutivo que no tiene la capacidad o la voluntad de llevar a cabo las reformas estructurales necesarias para favorecer este cambio.

En los últimos años España ha vivido en gran medida de la construcción y del turismo. El sector de la construcción y todos los que le rodean ha visto reducido salvajemente su tamaño, lo que ha provocado el cierre de muchas empresas y un ajuste del tamaño de muchas otras, lo que implica que cientos de miles de personas se han quedado sin trabajo y que lo que aportaba el sector de la construcción al producto interior bruto global se verá reducido a prácticamente cero.

Teniendo en cuenta esta situación surgen dos preguntas: ¿Serán los trabajadores de la construcción capaces de reciclarse y formarse para poder trabajar en otro sector? y ¿Que sector ocupará el lugar de la construcción en cuanto a PIB? ¿Quien creará riqueza y puestos de trabajo?

Seguramente una parte de los trabajadores si encontrará trabajo en otro sector, pero muchos de los parados de la construcción no serán capaces de ello. ¿Que pasará con la gran cantidad de inmigrantes que trabajaban en la construcción? Paro, mayor gasto público debido a los subsidios, mayor descontento, impagos de cuotas…

Por otra parte, es muy complicado que en una economía mucho más rígida que la estadounidense surja en el corto o medio plazo una o varias industrias con el tamaño y la capacidad de generar empleo suficientes como para ocupar el lugar de la construcción. Como consecuencia de esto podemos esperar años de crecimiento mínimo de la economía española.

Otro pilar de la economía española ha sido el turismo. En los últimos la sólida posición de España como destino turístico de verano se ha visto afectada por el surgimiento de nuevos lugares como Croacia o el norte de África, que ofrecen el mismo sol y la misma playa pero a precios mucho menores.

Aparte del aumento de la competencia, la crisis añadirá nuevos problemas al sector turístico, ya que muchas familias se verán obligadas a reducir su gasto en ocio. ¿Vendrán éste verano a España tantos brítanicos como el año pasado teniendo en cuenta los efectos de la crisis y la pérdida de poder adquisitivo que supone una libra mucho más débil? Lo dudo.

Así pues, tenemos un panorama económico poco alentador incluso en el medio y largo plazo que va más allá de cuanto tiempo se tardará en arreglar la crisis financiera. El freno de la construcción y el previsible declive del turismo afectarán a la economía real muchísimo más que la falta de crédito.

De como no hablar inglés puede en ocasiones ser una ventaja

Según el ministro italiano de Economía, Giulio Tremonti, los bancos de su país se han salvado de la crisis subprime porque la mayoría de sus dirigentes hablan poco inglés. Esta afirmación puede provocar risa y parecer superficial, pero creo que tiene más razón de la que puede parecer en un primer momento.

La globalización, entendida como una mayor capacidad de las empresas para interactuar y llevar a cabo sus operaciones en diferentes paises del mundo, ha actuado como catalizador de la crisis actual, ya que un problema que inicialmente afectaba solo a los bancos estadounidenses se expandió a entidades bancarias de todo el mundo via titulizaciones de activos y su posterior venta a entidades financieras de todo el mundo.

El uso del inglés como lengua en los negocios es una de las características de la globalización con base anglo-estadounidense, ya que la gran mayoría de escuelas de negocio internacionales lo usan en sus clases, asi como también muchas empresas en sus comunicaciones internas y cursos, aunque no sean estadounidenses o británicas. Así pues, muchas de las personas que terminan dirigiendo empresas multinacionales, especialmente bancos, están cortadas con el mismo patrón y hablan el mismo lenguaje, hecho que favorece la expansión de ideas, culturas, conductas y, finalmente, productos como las hipotecas subprime y sus complicados de entender derivados.

Por diversas razones -unos dirán que por atraso, otros que por inutilidad, otros incluso que por orgullo patrio- los gestores de los bancos italianos pueden haberse quedado en una especie de burbuja que les ha aislado (más bien protegido, visto lo visto) de la corriente que venía de EEUU y de su forma de hacer negocios, aislamiento que puede ser caracterizado por el hecho de no hablar inglés.

Puede que este aislamiento de la corriente global no haya sido la causa única del supuesto buen comportamiento de los bancos italianos ante la crisis que se está viviendo, pero de lo que no hay duda es que muchos de los problemas que encuentran actualmente paises y empresas tienen como características comunes una naturaleza global, una gran interconectividad entre distintos problemas y sus soluciones y, finalmente, difícil solución sin trabajo conjunto por parte de todas las partes comprometidas en el asunto.

El Caserío ha cerrado

Las webs de los períodicos regionales se hacen eco esta mañana de una noticia que ha sido anunciada muchas veces y, finalmente, se ha hecho realidad: Kraft Foods ha anunciado el cierre de su fábrica en Menorca.

El cierre supondrá el despido de 163 trabajadores y, seguramente, algunos más en empresas que prestaban servicios auxiliares a la fábrica. Además del golpe real que supondrá para todos ellos perder el empleo, estoy seguro de que el cierre supondrá un duro golpe en el ánimo de todos los menorquines, ya que la fábrica era un símbolo entre los menorquines. Un símbolo en Menorca, unos cuantos ratios en los cuarteles generales de Kraft. Así son las cosas.

Creo que esta desagradable noticia tendría que servir para reflexionar sobre la situación económica menorquina y empezar a definir lo que hay que hacer para superar la crisis y, si es posible, salir fortalecidos de ella. ¿Es sostenible vivir en gran parte de 2 o 3 meses de turismo? ¿Que pasa si el turismo baja debido a la crisis? ¿Que pasa si los individuos más educados no pueden encontrar trabajo cualificado en la isla? ¿Que ocurre si la construcción y el negocio inmobiliario ya no es una opción masiva de negocio ni de puestos de trabajo?

Espero que, como mínimo, el cierre de El Caserío sea una llamada de atención y suponga un punto de inflexión en la economía de nuestra estimada isla.

1st semester is almost over!!

I can’t believe that in less than two weeks I’ll go home for Christmas holidays!!! Time is running so fast!!!

Last days I’ve been too busy to write something because I’ve a lot of work to do.

Despite that, last weekend I went to Edinburgh with some friends from Euskadi. I loved Edinburgh Castle, is amazing to see this imposing old building in the middle of the city. I also think that Edinburgh is even colder than Saint Andrews and that people from Bilbao actually complain more about cold and tiredness than they are suposed to. :)

Only two weeks of hard work left!!! I’m really looking forward to go home some days!!!